un silueta va apareciendo,
asomándose por las entrañas
de la niebla húmeda del invierno.
el fantasma juvenil del
comedor de opio.
el del autoestopista
en la carretera.
mojado de sana nostálgia,
da grácias a este instrumento
que escupe palabras en un
siglo impensable e impasible.
agradece que los deseos se
hayan cumplido torpemente
aunque con la ilusión de
un novato grumete mareado
por los grises porvenires.
Texto :PerePussaⒸ
Foto :miradasblog

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